Calefacción con niños en casa

Ahora que comienzan los meses más fríos del año es habitual que nuestras calefacciones se pasen el mayor tiempo del día encendidas. Sin embargo, poner la calefacción con niños en casa puede generarnos algunas inquietudes ya que los más pequeños son más sensibles a los cambios en su ambiente.

Para regular correctamente el entorno de nuestro hogar existen 3 variables por las que debemos guiarnos, siempre teniendo en cuenta que son los propios padres quien mejor conocen a sus hijos y los que deben poner la atención en ellos dependiendo de cada caso.

Para las calefacciones con niños es obvio que uno de los factores más importantes a tener en cuenta es la temperatura. Si nuestro sistema de calor tiene termostato deberemos aprovecharlo para mantener una temperatura media que no suponga una gran oscilación. No debemos sentir demasiado calor al entrar en nuestra vivienda y el ambiente debería ser el mismo en todas las estancias de la casa, ya que a los niños les puede afectar de peor manera estos cambios. La temperatura idónea estaría entre los 20 y 22 grados durante el día y entre 15 y 17 grados durante la noche.

El segundo elemento a vigilar es el abrigo. Los niños son más sensibles a los cambios de temperatura pero reaccionan de la misma manera que un adulto a la temperatura ambiente de nuestro hogar. No debemos cometer el error de abrigarlos excesivamente. Tanto nosotros como nuestros hijos debemos mantenernos abrigados de la misma manera en cualquier estancia de la casa e incluso cuando nos metemos en la cama. Es habitual que los niños se destapen en la cama no porque se muevan mucho sino porque pasan calor. Debemos vigilar esto.

El tercer elemento que suele preocuparnos cuando ponemos la calefacción con niños es la humedad del ambiente. Es verdad que los sistemas de calor mal gestionados pueden resecar el ambiente general y provocar que nuestros niños pasen mala noche o les cueste respirar. Muchos sistemas ofrecen la posibilidad de regular la humedad para evitar estas situaciones pero si no, existen trucos que nos pueden ayudar, como colocar un vaso de agua en la estancia o incluso aparatos específicos como humidificadores. Este punto es muy importante vigilarlo constantemente porque así como un ambiente seco puede ser perjudicial, un ambiente excesivamente húmedo puede serlo aún más. Es importante también ventilar las estancias adecuadamente aprovechando las horas de mayor sol y luz de las mañanas.

Lo ideal por lo tanto es un ambiente ventilado y confortablemente cálido ¡sin excesos!

Disfruta del frío protegiendo a los tuyos con las mejores calderas. ¡Descúbrelas en Gasalia al mejor precio!


Usamos cookies de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y obtener estadísticas anónimas. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK Más información